Hacer un contrato de alquiler

Las claves para hacer un contrato de alquiler para proteger tu inmueble

Hacer un contrato de alquiler supone la confirmación legal del usufructo. El contrato de arrendamiento incluye cláusulas, que son las que van a regular la relación entre el propietario y el inquilino, además, en caso de ser necesario, permite que un mediador compruebe las condiciones pactadas por ambas partes.

Si eres tú quien alquila el inmueble como propietario, es muy importante que conozcas todas las claves para hacer un contrato de alquiler, para proteger tanto la vivienda como tu patrimonio. 

Qué condiciones debe incluir un contrato de alquiler entre particulares

Un contrato de alquiler debe incluir una serie de cláusulas claras, que prevean todas las situaciones que pueden darse durante el tiempo que dura el arrendamiento. Estos son los contenidos imprescindibles que debe incluir un contrato de alquiler. 

Siempre por escrito

Legalmente un contrato verbal tiene validez, sin embargo, en estos casos es recomendable disponer de un documento escrito en el que se establezcan las condiciones del alquiler. Deben existir al menos dos copias, una para el propietario y otra para el inquilino, y si fuera necesario, podemos entregar una tercera copia a la Administración.

Asume solo los gastos que te corresponden

Este consejo es válido para ambas partes. El alquiler de un piso conlleva una serie de gastos, en el caso del propietario, deberá pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), la cuota de la comunidad o las tasas de basuras, mientras que el inquilino deberá pagar la factura de la luz, el agua o la cuota de internet. 

Si en el contrato se establece a tu nombre un pago que no te corresponde, puedes solicitar un cambio antes de firmar. 

No des nada por hecho, negocia

En la mayoría de los casos no se actúa de mala fe, pero todo contrato puede contener errores antes de la firma. Es importante que leas todas las cláusulas, y si es necesario, negocia con la otra parte.  

La legalidad vigente permite una total libertad al inquilino y al propietario para que lleguen a acuerdos, por eso es posible negociar un contrato de alquiler a tu medida, siempre que ambos estéis de acuerdo con el contenido. 

Consensúa los pagos

En la mayoría de los casos, la cláusula más importante es la que hace referencia a los pagos. Tanto la cuantía del alquiler, como los plazos y la forma de pago deben figurar en el contrato.

Cualquier decisión acerca del pago puede ser consensuada, si las personas implicadas están de acuerdo. Si el cobro no se lleva a cabo mediante ingreso bancario, el arrendatario deberá entregar un documento que acredite el pago. 

Certificado energético

Desde el año 2013 es obligatorio aportar una copia del certificado energético en el contrato de alquiler. El objetivo es que el inquilino pueda conocer el consumo energético general de la casa, para prever la cuantía de las facturas.  

El carácter obligatorio de este documento impide que el arrendatario incluya una cláusula para no entregar el certificado energético, y por tanto, deberá entregarse en todos los casos.

Incluir fotografías en el contrato

Añadir una galería de imágenes en el contrato es cada vez más común. Las fotografías del inmueble permiten confirmar el estado de la vivienda, y por tanto, una vez que finalice el contrato, podremos comprobar si los defectos de la casa se han producido durante el período de vigencia del alquiler. 

Disponer de fotografías previas a la firma del contrato es muy útil, tanto para el inquilino como para el propietario, por eso son cada vez más los contratos que incluyen imágenes. 

Mobiliario y equipamiento

Una cláusula fundamental y que sin embargo solemos obviar, es el registro de muebles y objetos que incluye la vivienda. Si vas a alquilar una casa amueblada, es importante que en el contrato incluyamos los enseres.

Una vez finalizado el contrato, puede haber disputas por el estado o la falta de mobiliario, si añadimos un registro al contrato, será más fácil mediar en estos casos.

Alta y baja de los suministros

Cuando alquilamos una vivienda, las facturas de luz, gas o agua pasan a ser responsabilidad del inquilino, al igual que la gestión de las altas y las bajas del contrato. La legalidad vigente establece la obligatoriedad de que sea el propio inquilino quien se haga cargo de estos procesos, pero podemos confirmarlo incluyendo una cláusula específica en el contrato. 

Otras condiciones para hacer un contrato de alquiler

Hacer un contrato de alquiler permite incluir todo tipo de condiciones, siempre que los firmantes estén de acuerdo. Si el alquiler de tu inmueble requiere cláusulas especiales, estas pueden figurar en el contrato.

Hacer un contrato de alquiler con asesoría legal

En Zazume dispones de asesoramiento legal y gestión documental para la firma de tus contratos de alquiler. Nuestro equipo está a tu disposición durante el período previo a la firma del contrato, para ayudarte a incluir todas las cláusulas que necesitas.    

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