Impuesto de Transmisión Patrimonial en el alquiler

Impuesto de Transmisión Patrimonial en el alquiler, cómo se aplica

Hace unas semanas analizamos la aplicación del ITP en transmisiones, es decir, al adquirir una vivienda, En esta ocasión, vamos a evaluar la aplicación del Impuesto de Transmisión Patrimonial en el alquiler, en qué ocasiones se aplica y qué significa este impuesto. 

El ITP en términos generales

El Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) en España es un tributo de carácter indirecto, que grava tres hechos imponibles distintos: las transmisiones patrimoniales onerosas de bienes y derechos (compraventa de bienes que no sean nuevos), las operaciones societarias (como la constitución de sociedades, aumento de capital o disolución de sociedades), y los actos jurídicos documentados (documentos notariales, mercantiles y administrativos). 

Este impuesto es gestionado por las comunidades autónomas, lo que significa que aunque la base imponible es la misma en todo el territorio, el tipo de gravamen puede variar de una región a otra, adaptándose a las necesidades fiscales específicas de cada Comunidad Autónoma. 

Quién debe pagar el ITP en alquileres en vigor

En el contexto de los alquileres en España, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) recae sobre el inquilino. Es el arrendatario, por tanto, quien debe asumir el pago de este impuesto, que se aplica sobre los contratos de alquiler de vivienda para uso distinto del de vivienda (por ejemplo, oficinas o locales comerciales) y también sobre los alquileres de viviendas habituales. 

El inquilino, como parte interesada en el uso y disfrute del inmueble arrendado, es responsable de liquidar el ITP ante la administración tributaria de la comunidad autónoma correspondiente, de acuerdo con las condiciones y tarifas que cada una de ellas establezca.

La aplicación real de Impuesto de Transmisión Patrimonial en España

Como hemos indicado, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) es un tributo que se aplica en España en diferentes operaciones relacionadas con la transmisión de bienes y derechos. En el caso del alquiler, el ITP se convierte en un factor relevante que los arrendatarios y arrendadores deben tener en cuenta al formalizar un contrato de arrendamiento.

 

Determinación del ITP en el alquiler

En el ámbito del alquiler, el ITP se calcula sobre el importe total de la renta pactada durante toda la duración del contrato. Es importante destacar que este impuesto es competencia de las Comunidades Autónomas, por lo que pueden existir variaciones en las tasas y normativas aplicables según la región, lo habitual es que sean del 6% al 10%.

 

Exenciones y reducciones en el ITP del alquiler

Existen ciertas situaciones en las que el ITP en el alquiler puede estar exento o reducido. Por ejemplo, en algunas Comunidades Autónomas se contempla una exención para los contratos de alquiler de vivienda habitual y permanente del inquilino. Asimismo, puede haber reducciones en la base imponible del impuesto en casos específicos, como alquileres a determinados colectivos vulnerables.

 

Obligaciones fiscales y plazos de pago

Ambas partes tienen obligaciones fiscales en relación con el ITP en el alquiler. Es común que sea el inquilino quien asuma el pago de este impuesto, aunque esto puede ser objeto de negociación entre las partes. El plazo para liquidar el ITP varía según la normativa de cada Comunidad Autónoma, pero suele ser breve, generalmente dentro de los primeros 30 días naturales posteriores a la firma del contrato de alquiler.

 

Consecuencias de incumplir con el pago del ITP

El incumplimiento en el pago del ITP puede acarrear consecuencias legales y financieras. Las autoridades fiscales pueden imponer sanciones y recargos por el retraso en el pago, además de exigir el importe adeudado. Por lo tanto, es fundamental cumplir con las obligaciones tributarias relacionadas con el alquiler para evitar posibles problemas legales en el futuro.

 

El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en el alquiler es un aspecto relevante, que tanto propietarias y propietarios como inquilinos deben considerar al formalizar un contrato de alquiler en España, asegurándose de cumplir con las obligaciones fiscales correspondientes según la normativa de su Comunidad Autónoma.

¿Puede un propietario o una propietaria negarse a pagar el ITP de un alquiler?

Sí, el propietario o propietaria puede negarse a pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) en un contrato de alquiler, de manera legal y sin consecuencias. Por defecto, el ITP que proviene de un alquiler le corresponde al inquilino, por tanto, solo recae sobre propietarios si así lo especifica el contrato, y en estos casos, los propietarios deben aceptar esta condición antes de firmar, y por tanto, formalizar las condiciones del contrato de alquiler. 

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Tanto propietarios como propietarias con viviendas en alquiler deben hacer frente al pago de varios impuestos, sin embargo, es imprescindible conocer cuáles son las responsabilidades de las otras partes. En Zazume te ofrecemos siempre el mejor asesoramiento fiscal y financiero, tanto al principio del alquiler como durante su período de desarrollo, para proteger en todo momento tus intereses.  

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